domingo, 10 de junio de 2007

testamento de palabras de un demonio

Este es el testamento de palabras de agua_fuerte: el lado oscuro, el demonio, el otro, el virtual, el que se fue...


Agua fuerte

el ácido es corrosivo
el ácido más fuerte no corrompe los metales preciosos
si preguntas por qué, no hacemos química


Ya no hay limbo

los demonios están sueltos
la oscuridad es un misterio
se esconden porque se ocultan
se ocultan porque tienen miedo
de que los devuelvan al infierno
no saben que no cruzaron
la frontera del averno
que solo hay infierno y cielo
ya no hay limbo
estos dos forman el mundo


instintos y pasiones

las instintos, las pasiones, no son bajos,
simplemente se me salen de control.
Soy grosero, soy cínico y mundano;
no encuentro diferencia entre decir:

soy ese colibrí que
llega hasta tus flores
que liba el dulce néctar
que hay en tu gineceo

o decir simplemente

te bajo los calzones
y pongo entre tus piernas
me labios y mi mano
si satisface igual
mi compulso deseo.


de agua_fuerte

soy ácido y corrosivo, pero solvente
soy cínico, corriente y grosero, pero torrente
soy perverso y clandestino, pero paciente
soy esquivo y misterios, pero insistente
mi rival es mi propio corazón, por traicionero (está es plagiada)
soy la parte obscura de un demonio

a tí

¿te gusta jugar con fuego?
¿navegas inadvertida?
¿también tienes lado oscuro?


La diferencia

La sutil diferencia que hay
entre las palabras mendigo y méndigo
es abismal en su significado: mendigo
es el que pide, méndigo el que no le da.


para un demonio

para un demonio el tiempo es relativo;
envejecer 55 años en un día,
rejuvenecer de 11 en 11 en minutos...
o ser en segundos tres años más viejo...
no tiene sentido, pero es divertido...
haz cuentas... ¿te quieres divertir conmigo?


cuando salen los demonios

cuando salen los demonios
la obscuridad se estremece
y nada es lo que parece


Los muertos duermen

Los demonios vagan y divagan mientras los muertos duermen.
Los demonios son necrófilos, pero no comen gusanos, los apartan con la lengua.
Un demonio disfrazado cambia de edad una vez más.
Se vuelve de 33, una vez más en la regla del 11.


ángeles, muertos y demonios

cuando los muertos y ángeles aún duermen
los demonios vuelven a la oscuridad;
caminan atrás, a la noche, a un
tiempo distinto en el mismo lugar.
los muertos duermen siempre y
sueñan que están despiertos,
los ángeles velan de día,
que es día por su luz
siempre en donde están,
salvo cuando caen
en la tentación
de la oscuridad...


lo peor de ti sale a pasear de vez en cuando

lo peor de ti sale a pasear de vez en cuando,
lo peor de mí, también, de tanto en tanto.
¿qué pasa si te encuentro?, ¿qué pasa si te topas
de repente con un ser imaginado, imaginario,

imaginando, que imagina que es imaginado?
¿qué pasa si estás sola?, ¿que pasa si te soplo
al oído un beso frío?, ¿qué pasa si te toca
la punta de una lengua helada tras el pelo,
o en los pliegues que protegen el tesoro
entre tus piernas?, ¿qué pasa si suspiro
bajo tu cabellera?...

soy

soy el lado oscuro
de un oscuro pensamiento,
soy el miedo reflejado en un espejo


hoy

uno se muere de ganas
y de ganas estoy muerto...

A veces también quisiera
ser un ácido lisérgico
para penetrar en tí
por la lengua o por la piel
y darte la sinestesia
de escuchar lo que yo siento,
lo que es el olor en mí;
tu mano en mi pensamiento

soy sólo un ser de las sombras
tan sólo un demonio en celo


ser este lado oscuro

me resulta cansado,
tanto ácido tirado
resulta demasiado...
ocioso de no verte,
mordiendo la ironía,
ejerciendo el sarcasmo,
vagando en la agonía
del gozo que me causa
el dolor de mi suerte;
desearte y no tenerte:
eso es pasión, vida mía.